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miércoles, 12 de marzo de 2014

Un pájaro de dos tiros




Ya dije en otra entrada que ya no me va ese rollo de tirar muchas fotos del mismo tema para ver cual queda más bonita; es algo que ya no hago nunca...salvo algunas veces. 
Esta fue una de esas algunas veces. Después de hacer la primera foto, di unos pasos y disparé otra vez, sin saber muy bien porque.

El momento de encontrarse con una imagen y fotografiarla, es delicado y único. Si se dispara una segunda vez, se rompe la poesía, el pacto breve y sutil entre la imagen y tú. El segundo disparo es una pequeña traición; un acto de soberbia; un deseo de influir ilegítimamente en la imagen. Y yo, cada vez más, intento ser un observador humilde y silencioso.
Pero mi forma de avanzar siempre ha sido dando dos pasos hacia delante y uno hacia atrás.  ...y para muestra un botón.





Cabaña de aperos de labranza cerca de Heijo-kyo, en las afueras de la ciudad de Nara.






La misma cabaña














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