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sábado, 31 de mayo de 2014

Menestra de verduras




Empecé este mini-reportaje Osakino con la intención de que tuviera una cierta unidad, un discurso lógico. Como una de esas novelas de Stevenson donde cada acción es una consecuencia lógica de acciones anteriores y te introduce de forma natural en la siguiente acción. 
Pero como vais a comprobar; que no sois tontos; en vez de eso me ha salido  una especie de batiburrillo de cosas inconexas, una auténtica menestra de verduras, donde lo mismo pinchas un trocito de jamón como tienes que conformarte con una triste judía verde.
Yo creo que ha sido por culpa de "la caló" que hace hoy en Osaka.







Voy a comenzar con una curiosidad, una casualidad de la vida.
Para el que no lo sepa, una de mis pasiones son las flores silvestres. Mi madre fue la que me enseñó los nombres de algunas de las que crecen en Cantabria, pero algunos otros los aprendí yo por mi cuenta.
Recuerdo que la primera flor que identifiqué por mis propios medios fue la "Saxífraga umbría", una planta pequeña que crece en lugares húmedos y oscuros de los bosques europeos.
Que al llegar a Japón fuera esta prima suya, la "Saxífraga estolonífera" (en japonés "Yuki no shita" - "bajo la nieve"; una planta muy parecida a la nuestra, aunque mucho más grande); la primera que identifiqué en esta tierra; no hace más que confirmar la teoría de que la vida tiende a la simetría y al orden.





Aunque la "Yuki no shita" es una planta silvestre de los bosques japoneses, mucha gente la tiene en tiestos como planta ornamental.
Incluso, en una "Izakaya" nos pusieron sus hojas en tempura para acompañar un plato de carne; y estaban "oishii" (muy ricas); a ver si vamos aprendiendo un poco de japonés.






"Den-den Town", Nipponbashi.





Vamos con otra lección de "nihongo"; atentos.
En esos dos kanji de la puerta de esta "Izakaya" del barrio Shinsekai de Tennoji, pone "shokudo" (comedor). Y no lo digo más.





Shinsekai, Tennoji.





Esto es Nakanoshima, una isla formada en un brazo del río Yodo.
Detrás de esos Kusunokis está el ayuntamiento de Osaka.





Un bloque de viviendas de color verde que hay en la calle Naniwa suji.





Una linterna japonesa muy grande que me encontré en algún lugar al norte del río Yodo.





En el parque del castillo de Osaka.





Dotonbori.





Barrio de Nanba.





Barrio de Nanba.





Esa torre se llama "Tsutenkaku", está en Tennoji, el barrio más castizo de Osaka.
Se construyó después de la guerra como un símbolo del progreso de la ciudad.
No es muy alta y como monumento es bastante cutre; pero eso le da una gracia especial. A mi me encanta; es muy "kawaii" (mona, graciosa). Y con esta ya son tres las palabras de japonés que hemos aprendido hoy. Esto va a to meter.





Esa moto que fotografié en una calle de Tennoji, es una "Honda Super cub", los japoneses lo pronuncian "Supakabu".
 Por lo que he leído se fabrica desde el año 1958 y es la moto más vendida de la historia.
Es dura como un demonio.
Aunque parece un ciclomotor, es una moto con marchas de pequeña cilindrada, pero no tiene ese sonido estridente que suelen tener este tipo de motos, si no un sonido grave, muy poco revolucionado y muy agradable.
La Supakabu es la moto de los currantes, pero como es muy "kawaii" ahora está de moda y la usan también los modernos. A mi también me gusta mucho, sobre todo por su sonido; po po po po po...o algo así. De todas formas sigo prefiriendo mi jitensha; que para moverse por Osaka no hay cosa mejor.






Tennoji.





Ciudadanos Osakinos desplazándose libremente por el barrio de Tengachayakita en Tennoji. 





"Super Tamade". Una cadena de supermercados con precios muy bajos.





Ribera del Yodogawa.





Las zanorias silvestres del Yodogawa.
He pensado que voy a volver a este lugar dentro de un par de meses para coger las semillas y plantarlas yo en mi casa.





Ribera norte del Yodogawa.
Por aquí suelo entrar yo con mi jitensha cuando vengo a este lugar de excursión.





Ribera del Yodogawa.





Unos lirios amarillos asilvestrados en el Yodogawa.





El río Yodo.





Para terminar hoy, voy a comentar esta foto que hice al volver de mi ùltima excursión por la ribera del Yodogawa.  A estas alturas ya estaba cansadísimo pues había hecho el viaje de vuelta con el viento en contra, como ocurre siempre en este lugar; así que me detuve a descansar un poco.  Allí me encontré con esta pareja de retoños japoneses que estaba haciendo sus primeros pinitos en el insondable mundo del amor.  Rápidamente pude observar que los churumbeles estaban completamente dominados por un nivel de hormonas altísimo, hasta el punto de que ya se les salían por las orejas y andaban correteando por allí como verdaderos centollos, que alguna pasó cerca de mi y casi me muerde, que ya tenían dientes, ojos y lamadrequeloparió; y claro, aquellos inconscientes estaban absolutamente fuera de control, sin saber muy bien para donde tirar; haciendo todo tipo de sanjuanás y cosas sin sentido y la situación se estaba poniendo ya muy complicada; así que, como era evidente que aquellas criaturas no se avendrían a razones y que en cualquier momento podían romper a follar como locos, pues yo decidí, a pesar del cansancio, sentar otra vez mi magullado culete sobre el sillín de mi jitensha y poner tierra de por medio para dar un poco de intimidad a los chavales, porque, aunque ellos aun no lo sabían, estaban viviendo un día histórico en sus vidas.
Para terminar hoy, voy a comentar esta foto que hice al volver de mi ùltima excursión por la ribera del Yodogawa.
A estas alturas ya estaba cansadísimo pues había hecho el viaje de vuelta con el viento en contra, como ocurre siempre en este lugar; así que me detuve a descansar un poco.
Allí me encontré con esta pareja de retoños japoneses que estaban haciendo sus primeros pinitos en el insondable mundo del amor.
Los criaturas estaban desbocadas, completamente poseídas por la pasión; con las hormonas que se les salían por las orejas y ya andaban correteando por allí como verdaderos centollos, con ojos, dientes y lamadrequeloparió, que alguna pasó cerca de mi y casi me muerde. Y claro, en estas condiciones, aquellos inconscientes estaban fuera de si, sin saber muy bien para donde tirar; haciendo todo tipo de sanjuanás y cosas sin sentido y el cortejo le tenían ya muy avanzado, que ya estaban en la fase de persecuciones alocadas; y como era evidente que aquellas criaturas no se avendrían a razones y que en cualquier momento podían romper a follar como animales, pues yo decidí, a pesar del cansancio, sentar otra vez mi magullado culete sobre el sillín de mi jitensha roja y hacer mutis por el foro para dejar a los chabales en la intimidad y que disfrutaran a sus anchas de la jornada que prometía ser épica y que, aunque ellos aun no lo saben, seguramente no olvidarán en sus puñeteras vidas.
Que aproveche.




...y no tengo más que decir.

...bueno si.
Vosotros os creéis que porque estoy lejos no me entero de las cositas, pero me entero de todo. Y si no, a ver...¿qué me estáis haciendo con mi querida España? ¿eh?. ¿Y con mi admirada Francia y en general con toda Europa, mi vieja Europa? ¿Qué mosca os ha picao?, qué os lo dejé todo como un pincel y en cuatro días me lo estáis dejando todo hecho una pena?, ¿eh?, ¿de qué váis?. 
Ya os cogeré por banda ya. 
Otro día que tenga tiempo ya os cantaré las cuarenta a todos.






martes, 27 de mayo de 2014

En la ribera del río Yodo







Ribera del Yodogawa
Mi jitensa en la ribera del río Yodo.






Ribera del Yodogawa
Con lo que yo era, ya se que no está bien lo que voy a decir pero, me encantan los bloques de viviendas; especialmente cuando están solitarios, que es cuando adquieren toda su fuerza expresiva y un cierto aire monumental.
Hay lugares, como este de la ribera del río Yodo, que a fuerza de verles primero y soñarles después en mis fotos oníricas; se van convirtiendo poco a poco en paisajes interiores llenos de significado. Estos bloques de la foto, imponentes, llenos de energía, son uno de mis iconos personales.
Siempre que paso por este lugar siento la necesidad de parar y hacer una fotografía muy despacio; entonces tengo una sensación placentera difícil de explicar. Como una comunión interior o algo así.






Ribera del Yodogawa
Una fábrica en la ribera del Yodo.






Ribera del Yodogawa
Cielo abierto en el Yodogawa.






¿¡Quién me iba a decir a mí que me iba a encontrar mi flor favorita (las zanahorias silvestres), la flor de los caminos de España, en la ribera del río Yodo de Osaka!?  Solo había tres o cuatro plantas, pero ¡qué alegría me dio!
¿¡Quién me iba a decir a mí que me iba a encontrar mi flor favorita (las zanahorias silvestres), la flor de los caminos de España, en la ribera del río Yodo de Osaka!?
Solo había tres o cuatro plantas, pero ¡qué alegría me dio!






Ribera del Yodogawa
Mi jitensha en plena ruta, ya cerca de la prefectura de Kyoto.






Rosa multiflora, Ribera del Yodogawa
La "Rosa multiflora" es el rosal silvestre del Yodogawa.





Niños sincronizándose como solo los japoneses saben hacerlo.





Por hoy esto todo amigos.


lunes, 26 de mayo de 2014

Dos fotos




Aunque últimamente la mayor parte de las fotos las hago en espacios abiertos con un gran angular; de vez en cuando no puedo resistirme a poner en la cámara alguno de mis tres objetivos de 50mm, acercarme a cualquier objeto silente e indefenso que me encuentre por ahí y volver a mis orígenes intimistas y atmosféricos.
La cabra siempre tira al monte.






Una cerveza negra que me tomé en un bar de Nakanoshima







Unas flores que había en el mismo bar



lunes, 19 de mayo de 2014

Un estenopo prodigioso




Este es el nuevo estenopo que he hecho para mi cámara estenopeica de medio formato"Mikamatic Okinawa". 
Estoy muy contento porque me ha quedado prodigiosamente redondo; mucho más que todos los que había conseguido hacer hasta ahora. 
Que el estenopo sea lo más redondo posible es fundamental para obtener una imagen con una cierta nitidez; así que tengo muchas espectativas puestas en él. 
Ya he aprovechado y estoy haciendo algunas reformas que necesitaba la cámara. Espero tenerlo todo terminado para este fin de semana y así poder estrenar el estenopo prodigioso.

Está hecho en un trozo de chapa de aluminio de una lata de cerveza "Kirin"; material este que suelo tener muy a mano.




El puntito negro que está un poco más arriba de la letra "C" es el estenopo. Por supuesto que está muy ampliado; el tamaño real de la chapita es de poco más de 1cm. Medido en Photoshop, el diámetro del estenopo tiene 2 décimas de milímetro.







Aquí se puede apreciar aun mejor la magnificente redondez del agujerito.











Una vez más "donde dije digo, digo Diego". No tengo más remedio que editar la música de esta entrada.
 Había puesto un disco de un músico israelí con el que me había topado en Youtube cuando buscaba otra cosa. Una irresponsabilidad. El sujeto se llama, o se hace llamar "Asaf Avidan".
En un solo día; después de escucharle tres o cuatro veces; he pasado, de encantarme su música, a odiarla con saña.
Diréis que soy un poco volátil y no seré yo quien os lleve la contraria en este caso concreto.

Al final voy a cambiar la petardada que había puesto, por esta otra música casi sin música; minimalista y sublime del gran Brian Eno... que ese si que no falla.





miércoles, 14 de mayo de 2014

Gose, Nara




De este último carrete que acabo de revelar tengo algunas fotos sobre las que me gustaría comentar algunas, voy a llamarlas "ideas", que han brotado como champiñones en algún rincón de mi cerebro...pero mis queridos querubines, lo único que Cronos me permite es poner estas pocas que hice el otro día en Gose acompañadas de un pírrico pie de foto.






Callejeando por Gose.






Desde el shoutengai de Gose






Un parque de Gose copiando el estilo occidental con resultado insatisfactorio.






Una barbería de Gose.
















martes, 6 de mayo de 2014

Tengachayakita





El castizo barrio de Tengachayakita






El karaoke del barrio






Instalación eléctrica en Tengachayakita al más puro estilo Osakino



Praktica super tl 1000
Meyer-optik Görlitz Lydith 30mm f/3.5 - filtro rojo
Kodak Tmax 400
Rodinal 1+50


domingo, 4 de mayo de 2014

Otra excursión a Kada




Queridos amigos: pasen y vean. 
Ayer volvimos a Kada en la prefectura de Wakayama para terminar de explorar la zona. 
Hacía un poco de biruji y no pude bañarme en la playa como era mi intención, pero lo pasamos de maravilla.






Hoy comenzamos este reportaje con un peso pesado (lo digo sin mala intención). Se trata nada más y nada menos que de la inefable Mika Sanz Molleda, esa mujer que no da un paso atrás ni para coger impulso, posando despreocupadamente en un puente sobre el río Dotonbori camino de la estación de Nanba; en esta ocasión vistiendo un conjunto de jersey y sombrero completamente agujereados, absolutamente "kawaii".






En la estación de Nanba estaba este tren, diseñado por no se que dibujante de manga que inauguraban este día. Era de color rojo oscuro y tenía una estética como de Mazinger Z. o así. Una preciosidad. Este "densha" también iba a Wakayama, pero nosotros viajamos en otro más barato.
Había pelea por coger un sitio donde hacerle una foto. Yo hice esta deprisa y corriendo...y así me quedó ella. 






En el "densha" después de hacer transbordo en Wakayama shi, en dirección a Kada.






Estación de Kada; vista 1






Estación de Kada; vista 2





La barbería de Kada






"Kusuri" (farmacia)






El inevitable banco solitario






Un "Kura" de Kada






Me encanta el diseño de esta casa de Kada como de los años 50 o 60.






Una calle cerca del puerto.






Otra aparición de Mika en escena; esta vez "biiru" en mano; medio oculta en las sombras sombreriles.






Instalación eléctrica en el puerto de Kada, muy al estilo "Aquí te pillo, aquí te mato"






Ayer no hacía día de playa, así que todo el personal se había venido a la barra a intentar pescar algo (tras el pago de 200 yenes) con muy poco éxito a juzgar por lo visto. 






Y que me decís de esta fotografía conceptual con todos esos objetos sugerentes y simbólicos abandonados frente al mar, que nos abren la mente y nos suscitan un montón de preguntas, como por ejemplo...¿dónde está el pescador?. ¿Porqué ha dejado la caña sola con el riesgo que ello supone?. Si no le gusta pescar, ¿a qué hostias ha venido?...etc.






Y como siempre aquí tenemos a la enigmática Mika para despedir este pequeño reportaje; y lo hace con brillantez al obsequiarnos con esta actitud descaradamente poética y soñadora.


Praktica Super tl 1000
Zenitar M 50mm f/1.7, filtro verde
Fomapan Presto 400
Rodinal 1+50




Esto es to, esto es to, esto es todo amigos.