Páginas

sábado, 21 de diciembre de 2013

Photoshop.




Para otras cosas igual no, pero para arreglar los recuerdos soy un fenómeno. Lo digo sin falsa modestia. Yo te cojo un suceso normal y corriente, cualquier cosa sin mucho interés y en cuatro días te lo convierto en un recuerdo precioso. Os digo de verdad que es increíble. Hago algo parecido a Photoshop; quito y pongo aquí y allá a mi antojo hasta dejarlos a mi gusto. Pero no lo hago a propósito, me sale sin querer, es un don. Aunque tengo que reconocer que no siempre me funciona. Algunos recuerdos tienen una naturaleza más correosa, son objetivamente feos y no los arregla ni la madre que los parió. No son editables. 
Pero hoy voy a hablaros de los que si lo son, que son la mayoría, más concretamente de lo que he hecho con mi recuerdo del Susuki de la montaña de Soni. Un trabajo asombroso; pero antes os pongo en antecedentes.

Pero antes os pongo en antecedentesl
 El Susuki es una planta icónica de la cultura japonesa que aparece recurrentemente en su pintura, literatura y cine tradicionales. Es una hierba de entre uno y dos metros de altura con sus flores de color blanco cremoso con reflejos plateados en una espiga que cae en cascada hacia un solo lado.Tiene una belleza gracil y especial.
Florece en otono por todo Japon, pero todo el mundo asocia el Susuki con la montana de Soni en Nara








El Susuki de la montaña de Soni.


La montaña de Soni sin Susuki, sin gente y sin nada.