En estos momentos el tifón número 11 cubre todo el oeste de Japón.
En Osaka comenzó a caer agua a cántaros ayer por la tarde y aun no ha parado. No he visto cosa igual.
El viento y el agua del número 11 ya han hecho todo tipo de destrozos en las islas del suroeste y eso que el ojo del tifón aun está al sur de Kyushu, así que lo peor está por llegar.
Llueve a mares; hay agua por todas partes; la situación se está poniendo peligrosa, pero yo tengo la ventana abierta para ver el espectáculo.
Abro este blog bajo el influjo rítmico de la lluvia.
Amatsuburogu desu.

