Hay una cosa que está más clara que el agua. Todo el mundo tiene cara de lo que es. No falla. Un cura siempre tiene cara de cura y un portero de discoteca, de portero de discoteca. No importa hacia donde miremos, cualquier ejemplo que tomemos nos sirve para ilustrar esta tesis. No se salva nadie. Tarde o temprano nuestra condición interior acaba dibujándose en nuestros rasgos faciales. Por mucho que queramos disimular, nuestra cara es un libro abierto, el retrato de nuestra auténtica naturaleza.
A pesar de que esto es así, a veces ocurren cosas como que un pederasta consigue llegar a ser maestro en una escuela infantil, que no sería la primera vez; o que al cuerpo de bomberos se le cuela un pirómano y le pega fuego a la sierra de Tramontana, que también ha pasado.
Esto sucede porque algunas veces no basta con un primer vistazo y es necesario hacer un análisis más concienzudo para descubrir la naturaleza del sujeto en cuestión.
A mí se me ha ocurrido un sistema sencillísimo para que la sociedad pueda defenderse de casos como de los que he hablado anteriormente. Se trata de algo tan simple como la creación de un tribunal multidisciplinar de expertos que hiciera un peritaje de la cara de todos los ciudadanos, menos de la mía. El veredicto de este tribunal se podría hacer constar en el carnet de identidad junto a otros datos como la fecha y lugar de nacimiento.
Un ejemplo:
Un ejemplo:
Ninguniano Mindunguez de Baba
fecha de nacimiento 13 - 9 - 1969
condición psico-facial "cantamañanas".
De esta manera tan sencilla la sociedad podría tomar medidas profilácticas para protegerse de este individuo. Así de fácil.
La idea es a todas luces genial, pero estoy seguro de que no faltaran voces que arremetan con furia contra ella, tachándola de "intromisión intolerable en la intimidad y dignidad de las personas", "retroceso inasumible en la libertad de los ciudadanos", y cosas por el estilo. Y no digo yo que estas voces no puedan llevar un puntín de razón; que a mí a relativista y a empatizar con el enemigo no me gana nadie.; pero señores, si nos ponemos tiquismiquis con los detalles, no vamos a llegar nunca a ninguna parte.
Se trata de ceder una pequeña porción de libertad personal en beneficio de la armonía y libertad colectivas.
Ni puedo, ni quiero negar que dos años y medio de vida en Cipango comienzan a influir de forma clara en mis convicciones vitales.
Se trata de ceder una pequeña porción de libertad personal en beneficio de la armonía y libertad colectivas.
Ni puedo, ni quiero negar que dos años y medio de vida en Cipango comienzan a influir de forma clara en mis convicciones vitales.
Para terminar de convencer a los más escépticos, voy a poner un ejemplo práctico de como sería el funcionamiento de este tribunal psico-facial que yo propongo. Ya verás como luego me dais todos la razón.
Para este ejemplo práctico vamos a escoger al azar a un ciudadano cualquiera. Pongamos por caso...no se...Lidia Ruiz Salmón, actual alcaldesa de Torrelavega.
Lidia Ruiz Salmón se somete al peritaje del "Alto tribunal psico-facial del estado"
L.R.S. - ¿Se puede?
Tribunal - Pasa.
L.R.S. - ¿Quién? ¿yo?.
Tribunal - ¿Quién ha preguntado que si se puede?
L.R.S. - Yo.
Tribunal - Pues entonces...
L.R.S. - ...a si, claro.
Tribunal - Siéntate ahí.
L.R.S. - ¿En esa silla?.
Tribunal - ¿Cuántas sillas ves tú?.
L.R.S. - Solo un.....a si, ya me siento ya.
Tribunal - A ver, nombre.
L.R.S. - ¿El mío?
Tribunal - ¡Qué si!.
L.R.S. - ...Ridia Luiz...que me diga...Lidia Ruiz. Lidia Ruiz Salmón.
Tribunal - ¿Seguro?
L.R.S. - Si si señoría. El último ¿eh?.
Tribunal - ¿El último qué?
L.R.S. - El último nombre que le he dicho. Ese es mi nombre. El primero fue un error. Me confundí.
Tribunal - ¿Cuál era el primero?
L.R.S. - Ese estaba mal señoría. El que sirve es el segundo.
Tribunal - Pero tampoco me acuerdo de cual era el segundo.
L.R.S. - El segundo era Lidia Ruiz Salmón.
Tribunal - ¿Y ese está bien o mal?
L.R.S. - Bien.
Tribunal - Vale.
...pues dime Ridia Luis, ¿tú qué pintas aquí?.
L.R.S. - Perdone señoría, me llamo Lidia, Lidia Ruiz Salmón. He venido a que me hagan el examen psico-facial.
Tribunal - Tu nombre ya hace rato que no me importa. Lo que quiero saber ahora es porque estás aquí. Ya me imagino que has venido a hacerte el examen psico-facial; pero este es el "Alto tribunal psico-facial del estado"; nosotros estamos solo para los casos difíciles, para los ordinarios está el tribunal ordinario, y tu caso es ordinario como no he visto otro.
...lo que bien mirado le convierte en un caso excepcional y por tanto muy poco ordinario; asi que a lo mejor...
L.R.S. - ¡Ay señoría! ¡no le entiendo nada!.
Tribunal - Si bueno...reconozco que me he liado un poco. Pero...es igual. Ya que estás aquí...siéntate anda.
L.R.S - Si ya estoy sentada señoría. Me senté antes, cuando el malentendido aquel de la silla; ¿no se acuerda?
Tribunal - Ah si, es verdad.
...bueno pues...a ver, solo por curiosidad. Tú a que te quieres dedicar en esta vida, si se puede saber?
L.R.S. - Señoría, a usted no voy a mentirle. Tengo pensado meterme en política, la verdad sea dicha.
Tribunal - ¿Para qué?
L.R.S. - ...¿cómo? ah si...estooo, bueno puessss, hombre no se...si me lo pregunta asi de sopetón, pues no sabría que decirle la verdad. A ver, si me deja pensar un poco... a verrr, si hombre, era paraaaa.....nada, que no me acuerdo.
¡Me da una rabia!; cuando más falta hace nunca me acuerdo de las cosas oiga!.
¡Me da una rabia!; cuando más falta hace nunca me acuerdo de las cosas oiga!.
Tribunal - Na, es igual. Si solo era una curiosidad, porque con la calificación psico-facial que te vamos a poner, ya te digo yo que no te van a dejar entrar en la política.
L.R.S. - Ah pero...¿no me van a examinar primero?.
Tribunal - No hija no. Para que vamos a hacer perder el tiempo a los peritos; si tu caso es "sota, caballo y rey".
Lo tuyo te lo digo yo ahora mismo; así, sobre la marcha.
Lo tuyo te lo digo yo ahora mismo; así, sobre la marcha.
L.R.S. - Señoría, me tiene usted en ascuas.
Tribunal - Venga, no te hagas la despistada. No me digas que no te han dicho nunca que tienes una cara de moción de censura que no te lambes.
L.R.S. - No no, si eso ya lo se señoría. Pero, que tendrá que ver. Sepa usted que la moción de censura es una argucia, que me diga, una herramienta política de primer orden; irreprochablemente legal y para mas inri, democrática a más no poder.
Tribunal - A otro perro con ese hueso.
L.R.S. - Permítame que le diga que si sumamos los votos de...
Tribunal - ...¡qué no! ¡aquí ya no nos vengáis más con esa cantinela eh!. Y a partir de ahora solo va a ser democrático lo que digamos nosotros....y punto!.
Mira, aquí te lo voy a poner bien clarito.
Con-di-ción psi-co-fa-ci-al "Mo-ción de cen-su-ra".
Hala, ya está.
Con-di-ción psi-co-fa-ci-al "Mo-ción de cen-su-ra".
Hala, ya está.
Firma aquí anda.
L.R.S. - ¿No puede firmar por mí un amigo mío que esta ahí afuera? Es que tengo la muñeca abierta y me duele horrores.
Tribunal - ¿Qué quieres decir con eso de que tienes "la muñeca abierta"?
L.R.S. - Ay no se señoría. Es lo que se suele decir cuando te duele la muñeca ¿no?.
Tribunal - Pues aunque te duela, tienes que firmar tú.
L.R.S. - Le advierto que mi amigo calca mi firma eh!
Tribunal - ¡QUÉ FIRMES TÚ, COÑO!!!!
***
Pues esta era la idea; pero la verdad, ahora que lo pienso, a lo mejor se me ha ido un poco la mano con las competencias del tribunal ¿no?.
...mira, mejor lo dejamos.
Si me ocurre cualquier otra cosa ya os lo comento.

